10 jun. 2010

El edificio tiene nombre y apellidos / The building has a full name

La semana pasada asistimos a la colocación del rótulo luminoso con el nombre del edificio: olivareros, espacio socio-educativo / Last week we attended the setting up of the luminous sign with the name of the building: olivareros, espacio socio-educativo

"Los Olivareros" era el nombre de la fábrica de aceitunas que existió en ese lugar. Hace aproximadamente una década se recalificaron estos terrenos, la fábrica se trasladó, el complejo fabril fue desmontado y se proyectó una barriada residencial. Una transformación urbana alentada por la cercanía al centro de la ciudad y los nuevos requisitos funcionales de este tipo de industrias. En este momento la situación transitoria es un paisaje suburbano fragmentado, en el que conviven viviendas adosadas, un espacio libre sin cualificar que no llega a ser público por su desuso y algunas arquitecturas industriales que aún perviven: los silos, una chimenea o unas naves municipales. Es en el margen donde el planeamiento prevé en hilera tres equipamientos; este edificio además de una guardería y una iglesia evangélica. El espacio socio-educativo es un apilamiento de tres grandes contenedores que en parte toman su materialidad y sistemas constructivos de las naves y almacenes actuales. Así decidimos rescatar la memoria industrial del lugar para aportar complejidad y, por qué no decirlo, confusión al entorno. Complejidad porque participa de la fragmentación urbana y confusión porque cuestiona la homogeneización que propone este planeamiento.

“Espacio socio-educativo” es el programa del edificio. Aglutina usos muy populares entre los ciudadanos de la localidad: salas de estudios y aulas con sus correspondientes espacios de sociabilidad, y provocará la afluencia de usuarios "no residenciales" de la barriada. Así, esperamos que el edificio colabore en aportar intensidad urbana a este entorno hasta ahora poco potenciado: que al menos aparezca algún quiosco o café, que se reúna algún grupo de estudiantes en los bancos del parque, que el autobús urbano pare en la puerta, etc.

Los Olivareros was the name of the olive processing factory that once existed in this place. Around a decade ago a change in land-use occurred, the industry moved, the factory complex was dismantled and a residential neighbourhood was planned. This transformation was pushed by its proximity to the center of town and the changing needs of this type of industry. The current situation is that of a fragmented suburban landscape in which terraced houses, an open space (which is not quite public because it is underused) and some industrial architectures that still persist (the silos, a smokestack and municipal storage facilities) all coexist. It is on the edges of this area where a row of three public facilities has been planned; this building, along with a day care center and an evangelical church. This social and educational space is the result of piling up three container-like volumes that, in part, take up their materiality and construction technique from current storage and industrial warehouses. We decided to rescue the industrial trait of the place to add complexity and, why not say it, confusion to the setting. Complexity because the building takes part in the urban fragmentation, and confusion because it puts into question the homogenization that urban planning strives for.

“Social-educational space” is the building’s program. It agglutinates uses that are very popular among the town’s residents: study halls and classrooms with their corresponding sociable spaces, inciting the influx of “non residential” users to the neighbourhood. We hope the building will help introduce a certain urban vibrancy to a setting which clearly lacks of it; that at least a small coffee shop or kiosk will spring up, that a group of students will get together on one of the park’s benches, or that the bus will stop at the facility’s door.

2 comentarios:

Plax dijo...

enhorabuena!!!
Cuándo se podrá visitar?
Abrazos

kauh dijo...

Gracias. Hay que esperar un poco para visitarlo en uso, a pesar de tener ya el cartel aún está en construcción. Saludos, kauh.